Comenten o Mueran, malditos consumidores...

miércoles, 7 de julio de 2010

Identidades en venta

Hicimos fiesta de nuestras cervezas,
y deporte de nuestros calzados.
Hicimos amor de nuestros perfumes,
y poder de nuestros trajes.
Hicimos trabajo de nuestro café,
y felicidad de nuestras golosinas.
Hicimos estilo de nuestras prendas,
y tiempo de nuestros relojes.

No se preocupe por su ser que fue expropiado,
Ahora puede alquilarlo a un precio razonable.
Ya que hicimos marcas, de nuestros productos
e identidades de nuestras marcas.

Haremos su olor, de nuestro perfume.
y su sexo, de nuestra pornografía.
Haremos su descanso, de nuestro café.
y su juventud, de nuestras cirugías.
Haremos su piel, de nuestras cremas.
y su pasión, de nuestras pastillas.
Haremos su pelo, de nuestras pelucas.
y su rostro, de nuestras mascaras.
Haremos sus amigos, de nuestra hipocresía.
y su derecho, de nuestra riqueza.
Haremos su verdad, de nuestras mentiras.
y su esperanza, de nuestro consumo.

Manuel Bertelotti

sábado, 19 de septiembre de 2009

ALIENACIÓN. El Mapa de la Desesperanza

Control del Espacio/Tiempo, Viaje Espacial, y Exploración del Espacio

En el mundo moderno, el control es ejercido sobre nosotros de forma automática, mediante los lugares en los que nos movemos y vivimos. Participamos de ciertos rituales en nuestras vidas: el trabajo, "el tiempo libre", el consumo, la sumisión; porque el mundo en el que vivimos, está diseñado solamente para ello. Todos sabemos que los centros comerciales están para que compremos, las oficinas son para trabajar, las irónicamente llamadas "salas de estar" son para "estar" mirando la televisión, y las escuelas están para obedecer a los profesores. Todos los lugares por los que viajamos tienen significados preestablecidos, y todo lo que se necesita para que sigamos haciendo las cosas automáticamente, es mantenernos andando por los mismos caminos. Es difícil hacer otra cosa en las grandes tiendas, que no sea mirar y comprar mercancías; y acostumbrados como estamos a hacerlo, es difícil concebir que podríamos estar haciendo otras cosas ahí, sin mencionar que -pensándolo bien- hacer algo que no sea comprar es casi siempre ilegal.

Cada vez -en todo el mundo- hay menos y menos espacios libres, no edificados, en los que se puedan dejar correr nuestras mentes y cuerpos libremente. Casi todos los lugares a los que puedas ir son propiedad de una persona o empresa, a los que ya se les ha dado un nombre e impuesto un uso: finca privada, distrito comercial, superautopista, aula de clase, parque nacional. Y nuestras muy previsibles rutas a través del mundo raramente nos acercan a las áreas libres que aún quedan.

Estos espacios, donde el pensamiento y el placer pueden ser libres en cualquier sentido, están siendo reemplazados por entornos cuidadosamente controlados al estilo Disneylandia, donde nuestros deseos son prefabricados y nos son vendidos a expensas de nuestro dinero y nuestras emociones. Dar nuestro propio significado al mundo y crear nuestros propios caminos para jugar y actuar en ellos, es parte fundamental de la vida humana; hoy, cuando no estamos nunca en espacios que estimulen esto, no debería parecer una sorpresa que tantos de nosotros nos sintamos desesperados y vacíos. Pero debido a que en el mundo hay tan poco espacio libre, y los circuitos de la vida diaria no nos acercan a ellos, estamos forzados a ir a sitios como Disneylandia para encontrar algo parecido al juego o a la excitación. Así, la aventura real que nuestros corazones ansían ha sido reemplazada por las falsas aventuras, y la emoción de la creación, por el simulacro de la observación.

Nuestro tiempo está tan regulado y ocupado como nuestro espacio; es más, la subdivisión de nuestro espacio es una manifestación de lo que ya le ha ocurrido a nuestro tiempo. El mundo entero vive y se mueve de acuerdo a un sistema horario estandarizado, diseñado para sincronizar nuestros movimientos desde un lado del planeta al otro. Dentro de este sistema superior, tenemos nuestras vidas regidas por nuestros horarios de trabajo o los horarios del autobús escolar, como así también por el horario de funcionamiento del transporte público y el de atención de las empresas. Esta programación de nuestras vidas, que empieza en la niñez, ejerce un sutil pero profundo control sobre todos nosotros: llegamos a olvidar que el tiempo de nuestras vidas después de todo es nuestro, y lo podemos utilizar como queramos, en vez de pensar en ello como días laborales, la hora del almuerzo y fines de semana. Una vida totalmente espontánea es impensable para la mayoría de nosotros. El llamado "tiempo libre", es normalmente sólo tiempo que ha sido programado para algo diferente del trabajo. ¿Cuántas veces puedes ver el amanecer?, ¿cuántos paseos haces durante los mediodías soleados?, ¿si de repente tuvieras la oportunidad de hacer un excitante viaje ésta semana, podrías hacerlo?

Estos ambientes y horarios restrictivos limitan de forma drástica el vasto potencial de nuestras vidas. También nos mantienen aislados unos de otros. Nuestros trabajos normalmente hacen que pasemos un gran período de tiempo haciendo una tarea específica con un grupo de personas en particular, en un lugar establecido (o al menos, en un ambiente establecido, como en el caso de los trabajadores de la construcción o los trabajadores temporales). Estas experiencias limitadas y repetitivas únicamente nos dan una visión muy limitada del mundo, y nos alejan de la posibilidad de conocer otro tipo de gente. Nuestras casas nos aíslan aun más: hoy en día nos mantenemos encerrados en pequeñas cajas, en parte por el miedo a aquellos que el capitalismo ha tratado aun peor que a nosotros, y porque creemos la propaganda paranoica de las compañías que venden sistemas de seguridad. Los suburbios actuales son cementerios de lo que era la comunidad, con la gente empaquetada en cajas por separado... exactamente igual que nuestros productos de supermercado, sellados para "mantener la frescura". Con gruesos muros entre nosotros y nuestros vecinos, y con nuestros amigos y familias dispersos por ciudades y países, es difícil tener alguna clase de comunidad, y más aun compartir un espacio donde la comunidad se pueda beneficiar de la creatividad mutua. Y tanto nuestros trabajos como nuestras casas, nos mantienen atados a un lugar, estacionarios, incapaces de viajar más por el mundo si no es en nuestras apresuradas vacaciones.

Incluso nuestros viajes restringen y son restrictivos. Nuestras modernas formas de transporte: coches, autobuses, el metros, trenes, aviones; todos ellos nos mantienen encerrados en pistas fijas, viendo como el mundo exterior pasa a través de una pantalla, como si fuera un programa de televisión particularmente aburrido. Cada uno de nosotros vive en un mundo personal que consiste en su mayor parte en destinos conocidos (el lugar de trabajo, la tienda de alimentos, el apartamento de un amigo, el club de baile) con unos pocos enlaces entre ellos (sentarse en el coche, ir parado en el metro, subir las escaleras), y poca posibilidad de encontrar algo no imprevisto o descubrir algún sitio nuevo. Una persona podría viajar por las autopistas de diez países sin ver nada más que asfalto y gasolineras, mientras permanezca dentro de su coche. Encerrados en nuestras pistas, ni nos imaginamos el verdadero viaje libre, esos viajes de descubrimiento que nos harían volver al contacto directo con otras personas y con nuevas y distintas cosas, a cada instante.

En lugar de eso, nos metemos en embotellamientos, rodeados por cientos de personas en la misma situación que nosotros, pero separados de ellos por jaulas de acero, que resultan ser nuestros coches; por lo que nos parecen ser objetos en nuestro camino, antes que personas humanas. Creemos estar alcanzando más partes del mundo con nuestros modernos medios de transportes, pero de hecho vemos menos de él, si es que vemos algo. A medida que nuestras capacidades de transporte aumentan, nuestras ciudades se extienden más y más a lo largo y ancho del paisaje. Cada vez que aumentan las distancias se necesitan más coches; más coches significan más espacio, y así las distancias aumentan de nuevo... y así sucesivamente. A este ritmo, las autopistas y las gasolineras sustituirán finalmente todo aquello por lo que al principio valía la pena viajar.

-----------

Algunos de nosotros vemos a Internet como la "frontera final", como un lugar libre -aún no desarrollado- esperando ser explorado. El ciberespacio puede, o no puede, ofrecer cierto grado de libertad a aquellos que puedan permitirse su uso y el de explorarlo; sea lo que sea lo que pueda ofrecer, lo hace con la condición de que te encierres en tu casa, sometiéndote a una amputación voluntaria. Recuerda, eres tanto un cuerpo como una mente: ¿es libertad el sentarse inmóvilmente, mirando fijamente luces resplandecientes durante horas, sin siquiera usar los sentidos del gusto, tacto u olfato? ¿Has olvidado la sensación de la hierba húmeda, de la arena caliente bajo tus pies descalzos, de los eucaliptos, o del humo de la leña en tu nariz? ¿Recuerdas el olor de los tallos de los tomates, el destello de la luz de las velas, la emoción de correr, nadar, tocar?

Actualmente podemos usar Internet para excitarnos, sin sentir que nos han estafado, porque nuestras vidas modernas están tan constreñidas y son tan previsibles que hemos olvidado cuán placenteros pueden ser la acción y el movimiento en el mundo real. ¿Por qué conformarnos con la tan limitada libertad que nos ofrece el ciberespacio, cuando hay muchas más experiencias y emociones para sentir, aquí afuera en el mundo real? Deberíamos estar corriendo, bailando, viajando en balsa, bebiendo la vida hasta la última gota, explorando nuevos mundos. ¿Qué nuevos mundos? Debemos redescubrir nuestros cuerpos, nuestros sentidos, el espacio que nos rodea, y entonces podremos transformar ese espacio en un nuevo mundo al cual podamos darle nuestro propio significado.

Para ello debemos inventar nuevos juegos, juegos que puedan ser realizados en los nuevos espacios conquistados, en los centros comerciales, en los restaurantes y en las aulas. Juegos que rompan con sus significados establecidos, para poder darles significados nuevos, de acuerdo con nuestros sueños y deseos. Necesitamos juegos que nos reúnan de nuevo, que nos saquen del confinamiento y la soledad de nuestros hogares privados, que nos lleven a lugares públicos donde nos podamos beneficiar de la compañía y la creatividad mutua. Así como los desastres naturales y cortes de energía pueden unir a la gente y le pueden resultar excitantes (después de todo, crean algo de emoción variada en éste mundo lúgubremente predecible), los juegos harán que nos juntemos haciendo cosas nuevas y apasionantes. Deberíamos tener: poesía en las oficinas y versos pintados en las paredes del distrito comercial, picnics gratuitos en los supermercados, talleres de sabotaje y manualidades en las fábricas, sexo en los parques y en las aulas, carreras de sacos en las autopistas...

Necesitamos también inventar nuevos conceptos de tiempo y nuevas maneras de viajar. Intenta vivir sin relojes, sin sincronizar tu vida con el resto del tan ocupado mundo. Intenta hacer un largo viaje a pie o en bicicleta, para que así puedas saborear todo aquello con lo que te cruzas desde tu punto de salida hasta tu destino, sin un cristal ante tu rostro. Intenta explorar en tu propio barrio, mirando desde tejados y alrededor de esquinas en las que nunca antes te habías fijado: te sorprenderás de cuánta aventura está ahí escondida, ¡lista para que la descubras!


Crimethinc

sábado, 18 de julio de 2009

El entropista...

El entropista observa la tendencia natural de la sociedad hacia un estado de mayor estabilidad y complejidad…

El entropista es consciente de que la sociedad, como cualquier sistema tiene un nivel de entropía, de desgaste y tendencia a un estado caotico de mayor estabilidad, complejidad y homogeneidad del sistema en general, y la estimula...

El entropista es consciente del constante deficit energetico en cualquier orden politico que no sea plenamente igualitario en cuanto a jerarquías de poder, sea de tipo politico o economico…

El entropista sabe que no existen derechos ni principios morales, eticos o legales validos para todo tiempo y lugar. Aunque algunos principios vayan surgiendo naturalmente de la necesidad en el desarrollo evolutivo de las sociedades.

El entropismo es el reconocimiento de una tendencia natural, no una propuesta de acción, por lo que no se adhiere a ningun sistema etico mas que el que surge de la sociedad en que se manifiesta… La unica etica del entropismo es la etica del entropista…

El entropista sabe que la libertad es un ideal y como tal no puede existir en estado puro. Siempre van a existir normas juridicas para regular la convivencia, aunque este orden, como todo sistema, tambien evoluciona y está sujeto a la natural entropía, que conduce siempre a un estado de mayor igualdad, justicia y paz social…

El entropista nunca habla de absolutos ni hace promesas falsas… a menos, claro está, que sea conveniente…

jueves, 16 de julio de 2009

HAY UN MUNDO OCULTO DENTRO DE ESTE.

Las vidas que llevamos, y las vidas que nos gustaría llevar.

Este mundo, el supuesto "mundo real", es sólo una fachada. Empuja la persiana y verás las bibliotecas llenas de novelas de huidas, las autopistas repletas de fugitivos y simpatizantes, todas las recepcionistas y madres sensatas están tirando de la correa por una oportunidad de mostrar cuán vivas aún están... y todas esas habladurías de responsabilidad y de ser prácticos, son sólo amenazas y engaños para impedirnos estirar nuestras manos y encontrar que el cielo se encuentra a nuestro alcance, ante nosotros.

_____________________________________________________________

También ocurre que, si recorres las compactas paredes de aquella ciudad, cuando menos lo esperas, ves una grieta abierta y una ciudad diferente aparece. Luego, un instante más tarde, se ha esfumado. Quizá todo esté en saber qué palabras decir, qué acciones llevar a cabo, y en qué orden y ritmo; o quizás, la mirada, la respuesta, el gesto de alguien sea suficiente; sea suficiente para alguien, para hacer algo por el puro placer de hacerlo, y para que su placer se convierta en el placer de otros: en ese momento, todos los espacios cambian, todas las alturas, todas las distancias; la ciudad se transfigura, se vuelve cristalina, transparente como las alas de una pequeña libélula. Todo debe suceder como si fuera por casualidad, sin atribuirle demasiada importancia, sin recalcar que estás llevando a cabo una operación decisiva, y obviamente recordando que en cualquier momento la vieja ciudad regresará y sellará su techo de hormigón, neón y smog por sobre nuestras cabezas.

_____________________________________________________________

HAY UN MUNDO SECRETO OCULTO DENTRO DE ÉSTE

Puedes saborearlo en el choque y el ruido de un primer e inesperado beso, o en la sangre en tu boca ese instante después de un accidente, cuando te das cuenta de que todavía estás vivo. Sopla en el viento que sientes en las azoteas de una verdadera noche imprudente de aventuras. Lo oyes en la magia de tus canciones favoritas, cuando te elevan y te transportan en formas que ninguna ciencia o psicología ha podido explicar jamás. Podría ser que hayas visto evidencia de esto, rayado en las paredes de los baños, en un código sin clave; o hayas podido hacer una pálida reflexión de ello en las películas que crean para mantenernos entretenidos. Está entre las palabras, cuando hablamos de nuestros deseos y aspiraciones, aún acechando -en alguna parte- por debajo de las limitaciones de ser "realista" y "práctico".

Cuando poetas y radicales se quedan despiertos hasta el amanecer, rompiéndose la cabeza por la perfecta secuencia de palabras o acciones, para llenar corazones (o ciudades) con fuego, ellos están intentando encontrar una entrada oculta a él. Cuando tarde en la noche, los niños escapan por sus ventanas para ir por ahí; o cuando luchadores por la libertad buscan un punto débil en la coraza del gobierno, ellos están tratando de entrar a escondidas en él; pues son ellos quienes saben mejor que nosotros donde se ocultan las puertas. Cuando adolescentes destruyen un cartel publicitario para provocar persecuciones -que duren toda la noche- con la policía, o anarquistas interrumpen una manifestación pacífica para destrozar las ventanas de una sucursal de una gran cadena de negocios; ellos están tratando de tomar por asalto sus puertas.

Cuando estás haciendo el amor y descubres una nueva sensación o región del cuerpo de tu amante, y los dos se sienten como exploradores descubriendo una nueva parte del mundo, como si hubieran descubierto un oasis en el desierto o la costa de un continente desconocido, como si fueran los primeros en llegar al polo norte o a la luna, ustedes están trazando sus fronteras.

No es un lugar más seguro que éste; al contrario, es la sensación de peligro allí presente, que nos trae de vuelta a la vida: la sensación de que por una vez, por un momento que parece eclipsar el pasado y el futuro, hay algo real en juego.

Tal vez te tropezaste con esto, una vez, por accidente y quedaste asombrado por lo que encontraste. El viejo mundo se hizo trizas detrás de ti, y ningún doctor, físico o metafísico, pudo volver a armarlo de nuevo. Todo lo anterior se convirtió en trivial, en irrelevante, en ridículo, así como de repente los horizontes parecían acercarse a tu alrededor, y caminos mucho mejores de los que pudiste imaginar se aparecieron. Y quizás juraste que nunca regresarías, que vivirías el resto de tu vida electrizado por esa urgencia, en la excitación del descubrimiento y la transformación; pero regresaste.

El sentido común impone que este nuevo mundo sólo puede ser experimentado temporalmente, que sólo es el shock de la transición, y nada más; pero los mitos que compartimos alrededor de nuestras fogatas narran una historia diferente: oímos acerca de mujeres y hombres que permanecieron allí por semanas, años, que nunca regresaron, que vivieron y murieron -allí- como héroes. Nosotros sabemos, porque lo sentimos en ese ancestral rincón de nuestros corazones que alberga el recuerdo de libertad desde épocas remotas, que este mundo secreto se encuentra cerca, esperando por nosotros. Puedes verlo en el resplandor de nuestros ojos, en el desenfreno de nuestras danzas y nuestras aventuras amorosas, en la protesta o fiesta que se escapa de las manos.

Tú no eres la única persona tratando de encontrarlo. Estamos aquí afuera, también... algunos de nosotros incluso estamos esperando por ti. Y deberías saber que cualquier cosa que alguna vez hayas hecho, o considerado hacer para llegar allí no es disparatada, sino hermosa, noble, necesaria.

La Revolución, es simplemente la idea de que podamos entrar a ese mundo secreto y nunca regresar; o mejor, que podamos hacer arder éste en llamas, para revelar por completo el que se esconde debajo.

_____________________________________________________________

Tú me llevaste a aquella vieja casa de tabacos y me enseñaste como escalar hasta la cima de su techo...
Nos sentamos juntos y mientras la lluvia nos empapaba, me contaste historias de Arthur Rimbaud e Isabelle Eberhardt, de como ellos persiguieron el deseo hasta donde era imposible llegar y grabaron sus historias allí en el cielo.
Y luego los cerdos aparecieron y tuvimos que correr, riendo y gritando como locos, a través de los callejones y jardines. Y la ciudad nos recibió, resguardándonos, en una oscuridad empapada en adrenalina, de las luces de sus autos y los juicios de su mundo... porque realmente es nuestra ciudad, ahora.

_____________________________________________________________

Si nunca te has enamorado enloquecidamente de los gestos y silencios de un extraño...
si nunca has soñado desesperadamente en medio de una junta directiva o una clase de matemáticas...
si nunca has sido arrebatado por emociones extremas mientras a tu alrededor todos permanecían inmóviles e inconscientes...
si nunca has sospechado que la vida se encontraba en otra parte, que algo más estaba ocurriendo, como bella música sonando justo fuera del alcance de tus oídos, en algún lugar más allá del distrito comercial y las afueras, lejos de las autopistas, sobre los campos y océanos...
si no queda parte insatisfecha de ti, por los más populares programas televisivos, la nueva tecnología de Internet, y la selección de cinco mil películas en el videoclub...
entonces tal vez esto no sea para ti,
Pero si escondes un ser secreto dentro de ti,
sigue leyendo.


http://www.crimethinc.com/espanol/mundooculto.html

Nuevo blog

A mi larga "cadena de blogs" se agrega uno nuevo que estoy escribiendo junto con algunos viejos amigos: Berteolate
Pasense y dejen comentarios...

miércoles, 17 de junio de 2009


Fuente: http://www.deviantart.com/



Fuente: http://www.deviantart.com/

martes, 2 de junio de 2009

La tierra sin humanos - History Channel

Para que se hagan una idea de la belleza que podría invadir a la tierra cuando caiga esta civilización de mierda

miércoles, 29 de abril de 2009

martes, 24 de marzo de 2009

Artistas y pervertidos

El moralismo vicia la libertad y limita nuestro disfrute, no te avergüences de disfrutar las cosas bellas de la vida solo porque algunos las consideren pecado...

AVISO

"Si estas leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inutil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacia que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿o te impresiona tanto la autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesitas? Sal de tu casa,busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estas vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estas avisado..."

Tyler Durden

lunes, 23 de marzo de 2009

"La humanidad se ha convertido en un espectaculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado tal que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético."
Walter Benjamin

domingo, 22 de marzo de 2009

Caos, Los pesquines del anarquismo ontologico - Hakim Bey

CAOS NUNCA MURIO. Bloque primordial sin esculpir, único excelentísimo monstruo, inerte y espontáneo, más ultravioleta que ninguna ideología (como las sombras antes de Babilonia), la homogénea unidad original del ser todavía irradia serena como los negros pendones de los Asesinos, perpetua y azarosamente ebria.

Caos precede a todo principio de orden y entropía, no es ni Dios ni gusano, sus deseos insensatos abarcan y definen toda posible coreografía, todo éter y flogisto sin sentido: sus máscaras son cristalizaciones de su propia falta de rostro, como las nubes.

Todo en la naturaleza es perfectamente real incluyendo la conciencia, no hay absolutamente nada de lo que preocuparse. No sólo se han roto las cadenas de la Ley, es que nunca existieron; los demonios nunca guardaron las estrellas, el Imperio jamás se fundó, a Eros nunca le creció la barba.

No, escucha, lo que ocurrió fue esto: te mintieron, te vendieron ideas sobre el bien y el mal, te hicieron desconfiar de tu cuerpo y te avergonzaron de tu profesión del caos, se inventaron palabras de asco por tu amor molecular, te mesmerizaron con su indiferencia, te aburrieron con la civilización y con todas sus roñosas emociones.

No hay devenir, ni revolución, ni lucha, ni sendero; tú ya eres el monarca de tu propia piel; tu inviolable libertad sólo espera completarse en el amor de otros monarcas: una política del sueño, urgente como el azul del cielo.

Despojarse de todos los derechos y dudas ilusorias de la historia exige la economía de una legendaria edad de piedra; chamanes y no curas, bardos y no señores, cazadores no policías, recolectores de pereza paleolítica, dulces como la sangre, van desnudos como un signo o pintados como pájaros, en equilibrio sobre la ola de la presencia explícita, sobre el ahora y siempre sin relojes.

Los agentes del caos dirigen candentes miradas a cualquiera que sea capaz de atestiguar su condición, su fiebre de lux et voluptas. Sólo estoy despierto en lo que amo y deseo hasta el punto del terror; todo lo demás no es sino mobiliario amortajado, anestesia cotidiana, cagadas mentales, aburrimiento subreptil de los regímenes totalitarios, censura banal y dolor inútil.

Los Avatares del caos hacen de espías, saboteadores criminales del amour fou, ni altruistas ni egoístas, accesibles como niños, con los modales de los bárbaros, excoriados de obsesiones, en el paro, sensualmente perturbados, ángeles-lobo, espejos de contemplación, ojos como flores, piratas de todo signo y sentido.

Y aquí estamos arrastrándonos por las grietas entre las paredes de la iglesia estado escuela y fábrica, todos los monolitos paranoicos. Separados de la tribu por una nostalgia feraz escarbamos túneles tras las palabras perdidas, las bombas imaginarias.

La última acción posible es la que define la propia percepción, un cordón de oro invisible nos conecta: baile ilegal en los pasillos del juzgado. Si hubiera de besarte aquí lo llamarían un acto de terrorismo; así es que llevémonos las pistolas a la cama y despertemos a la ciudad a medianoche como bandidos borrachos celebrando con andanadas, el mensaje del sabor del caos.

martes, 25 de noviembre de 2008

Caos


El control de hoy es la explosión del mañana, cuando la vida vuelva a crecer libre y descontroladamente, desgastando y demoliendo las instituciones del pasado, hasta que lo único que quede de esta civilización sean rumores y vasos de telgopor.

Anarcoprimitivismo

viernes, 14 de noviembre de 2008

Terrorismo poético

BAILES INVEROSIMILES EN CAJEROS automáticos nocturnos. Despliegues pirotécnicos
ilegales. Land art, obras terrestres como extraños artefactos alienígenas desperdigados por los
Parques Naturales. Allana moradas pero en vez de robar, deja objetos Poético-Terroristas.
Secuestra a alguien y hazlos felices. Elige a alguien al azar y convéncele de ser el heredero de
una inmensa, inútil y asombrosa fortuna -digamos 5000 hectáreas de Antártida, o un viejo elefante
de circo, o un orfanato en Bombay, o una colección de manuscritos alquímicos. Al final terminará
por darse cuenta de que por unos momentos ha creído en algo extraordinario, y se verá quizás
conducido a buscar como resultado una forma más intensa de existencia.

Instala placas conmemorativas de latón en lugares (públicos o privados) en los que has
experimentado una revelación o has tenido una experiencia sexual particularmente gratificante,
etc.
Ve desnudo como un signo.
Convoca una huelga en tu escuela o lugar de trabajo sobre las bases de que no satisfacen tus
necesidades de indolencia y belleza espiritual.
El arte del graffiti prestó cierta gracia a los laidos subterráneos del metro y a los rígidos
monumentos públicos; el TP también puede ser creado para lugares públicos: poemas
garabateados en los lavabos del juzgado, pequeños fetiches abandonados en parques y
restaurantes, arte en fotocopias bajo el limpiaparabrisas de los coches aparcados, Consignas en
Letras Grandes pegadas por las paredes de los patios de recreo, cartas anónimas enviadas a
destinatarios conocidos o al azar (fraude postal), retransmisiones piratas de radio, cemento
fresco...
La reacción o el choque estético provocados por el TP en la audiencia han de ser al menos tan
intensos como la agitación propia del terror -asco penetrante, excitación sexual, asombro
supersticioso, angustia dadaesca, una ruptura intuitiva repentina- no importa si el TP va dirigido a
una sola o a muchas personas, no importa si va "firmado" o es anónimo, si no transforma la vida
de alguien (aparte de la del artista) es que no funciona.
El TP es un acto en un Teatro de la Crueldad que no tiene ni escenario, ni filas de asientos, ni
localidades, ni paredes. Con objeto de que funcione en absoluto, el TP debe desvincularse
categóricamente de toda estructura convencional del consumo de arte (galerías, publicaciones,
media). Incluso las tácticas de guerrilla Situacionistas de teatro callejero resultan ya demasiado
conocidas y previsibles.
Una seducción exquisita -conducida no sólo por la causa de la mutua satisfacción sino también
como acto consciente en una vida deliberadamente bella- puede ser el TP definitivo. El terrorista P
se comporta como un estafador cuyo objetivo no es el dinero sino el CAMBIO4.
No hagas TP para otros artistas, hazlo para gente que no repare (al menos por un momento) en
que lo que has hecho es arte. Evita las categorías artísticas reconocibles, evita la política, no te
quedes a discutir, no seas sentimental; se implacable, arriésgate, practica el vandalismo sólo en lo
que debe ser desfigurado, haz algo que los niños puedan recordar toda la vida -pero no seas
espontáneo a menos que la Musa del TP te posea-.
Vístete. Deja un nombre falso. Se legendario. El mejor TP está contra la ley, pero que no te pillen.
Arte como crimen; crimen como arte.


Hakim Bey- Caos

jueves, 13 de noviembre de 2008

...

[...]Deseaba respirar humo. Los pájaros y los ciervos son un lujo estúpido; todos los peces deberían flotar muertos. Deseaba incendiar el Louvre; volver a esculpir las esculturas de Fidias del Partenón con una almádena y lim­piarme el culo con la Mona Lisa. Así es mi mundo hoy en día. Mi mundo, el mío, y todos los antepasados están muertos. Fue aquella mañana, durante el desayuno, cuando Tyler inventó el Proyecto Estragos. Queríamos arrasar la historia y liberar al mundo de ella.Mientras desayunábamos en la casa de Paper Street, Tyler me dijo que me imaginara plantando rábanos y pa­tatas sobre el césped del hoyo decimoquinto de un cam­po de golf abandonado. Cazarás alces en los bosques húmedos del cañón cercano a las ruinas del Rockefeller Center y encontra­rás almejas enterradas junto a los cuarenta y cinco gra­dos de inclinación de la Aguja Espacial.Pintaremos en los rascacielos gigantescas caras totémicas y amuletos antropomórficos con rostros de duendes, y todas las noches, lo que haya quedado de la humanidad se refu­giará en los zoos vacíos y se encerrará en las jaulas para protegerse de los osos, pumas y lobos que se pasean de noche mientras les vigilan por entre los barrotes.—El reciclado y los límites de velocidad son una chorrada —dijo Tyler—. Es como dejar de fumar en el lecho de muerte. [...]

[...]Igual que el club de lucha hace con oficinistas y le­guleyos, el Proyecto Estragos destruirá la civilización para que podamos hacer de la Tierra un mundo mejor.—Imagínate —dijo Tyler— cazando alces junto a los escaparates de unos grandes almacenes en cuyos pa­sillos malolientes se pudren en las perchas vestidos y fracs. Llevarás vestiduras de cuero que te durarán toda la vida y escalarás la Sears Tower por enredaderas tan gruesas como tu muñeca. Escalarás la bóveda de un bos­que uliginoso donde la atmósfera estará tan limpia que verás figuras diminutas majando maíz y poniendo a se­car tiras de carne de venado bajo el sol de agosto en el área de descanso de una autopista abandonada.Aquél era el objetivo del Proyecto Estragos, dijo Tyler: la destrucción completa e inmediata de la civili­zación.[...]

Chuck Palahniuk - Fight Club

...

Entropía

Etimología: Del griego ντροπία, "girar".

1 En Física
Magnitud fisica que identifica la cantidad de desorden dentro de un sistema físico. Magnitud termodinámica que mide la cantidad de energía de un sistema físico que no puede utilizarse para realizar trabajo mecánico.
2 En Teoría de la Información
Medida de la cantidad de información y ruido presente en una señal.
3
La tendencia de los sistemas aislados que con el paso del tiempo se vuelven caóticos.
4
En la administración se llama entropía a la tendencia del caos; o en otras palabras "al desorden", en una organización la entropía se genera principalmente por las relaciones informales dentro de ésta.

Juegos insurrectos, espectáculo y capital

" En Paris, 1848, la revolución fue una fiestasin un principio ni un final"
Bakunin

Muchas cosas han pasado desde la época de las revoluciones de masas. El capital ha cambiado de forma, estableciendo el espectáculo como medio absoluto y único de relaciones interpersonales. El concepto de clase prácticamente ha desaparecido en el mal llamado “primer mundo”. Nos encontramos aislados por las limitaciones que el poder ha establecido en nuestra cabeza durante miles de años, por una especialización estudiada por economistas para separarnos a unos de otros y por unas necesidades impuestas que nos mantienen atados a un trabajo gris y absurdo.
Atrás quedo también el tiempo de lo sindicatos y organizaciones “revolucionarias”. Es la hora del gran hermano. Cualquier organización visible que abogue por el cambio social radical sera destruida. Lo mismo ocurre con el modelo de banda armada tradicionalmente utilizado por organizaciones políticas de izquierda. Ahora cada individuo debe tomar las riendas de su vida, encontrar iguales entre la masa y dar comienzo a los juegos. Generandose así pequeños grupos de afinidad con un alto grado de seguridad, con los mismos objetivos y una gran confianza mutua.
Cualquier intento de crear un “mundo alternativo” dentro dentro del espacio/tiempo actual y que este florezca es imposible. Quizá algunos consigan salir del espectáculo capitalista (hasta cierto punto), pero esta concienciación jamas sera a nivel general. El poder tiene muchos brazos para que esto no ocurra, como pueden ser la represión o los medios de comunicación, y el espectáculo domina las relaciones sociales. La única salida que nos queda es la creación de un juego lo suficientemente grande que logre destruir el poder, y esto es posible aquí y ahora.
El primer paso para hacer esta lucha efectiva seria plantear las cosas realmente “en serio”. Dejemonos de “estereotipos revolucionarios”, de trampas impuestas por el capital para acabar con cualquier respuesta. No podemos encasillarnos en ciertas actitudes políticas y/o esteticas que nos encierren en un guetto. En el mundo de lo previsible debemos ser imprevisibles.
La nuestra es una batalla titánica pero puede ser ganada, que el capital no consiga convertirnos en conformistas, que no suprima nuestra creatividad. Un grupo pequeño de compinches puede poner patas arriba una ciudad, devolverle la magia al hecho de vivir. ¡el juego es arriesgado por eso es divertido! No queremos una vida gris y aburrida, el único placer que nos queda es el de volar todo por los aires.
Habría que tener claro que no vamos a liderar una supuesta “revolución” en la que una mayoría llegado algún punto “asalte el palacio de invierno” y el reino de la felicidad se cierna sobre la tierra. La nuestra es un enfrentamiento contra el poder, por su erradicación. No podemos actuar como lideres de masas esperando que la “gente” se adhieran a nuestra causa. Cada uno de nuestros actos debe ser dirigido a la destrucción del capital, a la producción de nuestro propio placer y a la creacion de arte, arte verdadero, no el que puebla esos espacios muertos llamados museos, algo que realmente agite las mentes de los “espectadores” consiguiendo que dejen de serlo, y es que el juego es mucho mas divertido si otra gente participa.
Las mejores situaciones para actuar, en las que se pueda esperar que se generen juegos realmente grandes, son en las que existe un conflicto social latente, ¡seamos el grano de arena que desborde el vaso! Pero ¡cuidado! no caigamos en el dialogo con el poder. Nosotros actuamos no hablamos. Atacamos al capital, mostramos que es posible y nos divertimos haciéndolo. Ya hemos tenido suficientes ejemplos de luchas que han acabado convertidas en mercancía para el capital.
Actualmente existe mucha teoría y poca practica en los ámbitos “revolucionarios”. Se ha ido creando un pseudo-lenguaje subversivo que incluso es difícil de entender para la mayoría y solo nos lleva a “pajas mentales”. La teoría únicamente debería servir para saber como enfrentarnos mejor a esta sociedad. La mejor forma de ver si algo funciona es haciéndolo. Superemos la barrera de teoría/practica, ¡que todo sea uno!...


Preparados, listos ....¡ Que empiecen los juegos insurrectos!

Manifiesto entropista

El lavado mental existe, el engaño está presente, la masa es llevada por las narices. Todo funciona de acuerdo con el plan de los que nos engañan, de los que nos usan. Todo es una gran obra de teatro destinada a mantener el consenso, todo es un gran lavado de mente.

Todas las revoluciones hasta ahora fueron planificadas por quienes no desean una revolución real. Ellos no controlan a la gente, ellos crean las condiciones sociales, las revoluciones ocurren solas.
Fueron revoluciones falsas.
Fueron revoluciones planificadas.
Fueron revoluciones controladas, revoluciones cronometradas y fueron revoluciones ejemplificadoras. Fueron revoluciones creadas como todas las guerras, para saciar la sed de revolución, para saciar la sed de caos, para entretenernos, para vender armas, para justificar dictaduras y para resignarnos y mostrarnos que las revoluciones no funcionan. La única razón por la que el sistema funciona, la única razón por la que las revoluciones fallan, es porque ellos ya conocen el factor caos, ya saben que no todos están contentos, ya saben que integrarlos es sembrar un virus que podría crecer hasta terminar con todo el sistema. Entonces ¿Qué hacen? no lo integran, lo dejan explotar, y canalizan toda esa energía a su favor.
Las revoluciones del siglo XX no fueron el virus que debió haber terminado con el sistema, fueron la vacuna, la forma débil o muerta del virus.

Pero nosotros conocemos el juego tan bien como ellos y vamos a volvérselo en su contra. Vamos a introducir el caos en sus planes.
Vamos a iniciar la revolución cuando sea más inoportuno, cuando las condiciones sociales no estén planteadas (no vamos a aprovechar las condiciones planteadas porque sabemos quienes las plantearon) Esa es nuestra ventaja, somos impredecibles.
En la batalla el primero en morir es el que corre en línea recta. Nosotros bailaremos entre las balas, correremos hacia atrás solo para confundirlos, solo porque es divertido. Y soplaremos en las grietas de su bunker hasta que la erosión derrumbe el edificio con ellos dentro.
No es política, es diversión, es un juego. Nuestro objetivo no es una utopía. Nuestro objetivo, nuestra utopía es la lucha misma, por eso no podemos fallar.

Nosotros no somos el virus que ellos conocen, no nos esperan. No somos aquello para lo que están preparados. Somos el cáncer de su propio tejido creciendo descontroladamente, caóticamente, sin plan, sin objetivo, solo destruir al sistema mismo.
Vamos a destruir esto y ver la vida creciendo y desarrollándose en el cadáver de este sistema.


Mr I