Comenten o Mueran, malditos consumidores...

jueves, 13 de noviembre de 2008

Manifiesto entropista

El lavado mental existe, el engaño está presente, la masa es llevada por las narices. Todo funciona de acuerdo con el plan de los que nos engañan, de los que nos usan. Todo es una gran obra de teatro destinada a mantener el consenso, todo es un gran lavado de mente.

Todas las revoluciones hasta ahora fueron planificadas por quienes no desean una revolución real. Ellos no controlan a la gente, ellos crean las condiciones sociales, las revoluciones ocurren solas.
Fueron revoluciones falsas.
Fueron revoluciones planificadas.
Fueron revoluciones controladas, revoluciones cronometradas y fueron revoluciones ejemplificadoras. Fueron revoluciones creadas como todas las guerras, para saciar la sed de revolución, para saciar la sed de caos, para entretenernos, para vender armas, para justificar dictaduras y para resignarnos y mostrarnos que las revoluciones no funcionan. La única razón por la que el sistema funciona, la única razón por la que las revoluciones fallan, es porque ellos ya conocen el factor caos, ya saben que no todos están contentos, ya saben que integrarlos es sembrar un virus que podría crecer hasta terminar con todo el sistema. Entonces ¿Qué hacen? no lo integran, lo dejan explotar, y canalizan toda esa energía a su favor.
Las revoluciones del siglo XX no fueron el virus que debió haber terminado con el sistema, fueron la vacuna, la forma débil o muerta del virus.

Pero nosotros conocemos el juego tan bien como ellos y vamos a volvérselo en su contra. Vamos a introducir el caos en sus planes.
Vamos a iniciar la revolución cuando sea más inoportuno, cuando las condiciones sociales no estén planteadas (no vamos a aprovechar las condiciones planteadas porque sabemos quienes las plantearon) Esa es nuestra ventaja, somos impredecibles.
En la batalla el primero en morir es el que corre en línea recta. Nosotros bailaremos entre las balas, correremos hacia atrás solo para confundirlos, solo porque es divertido. Y soplaremos en las grietas de su bunker hasta que la erosión derrumbe el edificio con ellos dentro.
No es política, es diversión, es un juego. Nuestro objetivo no es una utopía. Nuestro objetivo, nuestra utopía es la lucha misma, por eso no podemos fallar.

Nosotros no somos el virus que ellos conocen, no nos esperan. No somos aquello para lo que están preparados. Somos el cáncer de su propio tejido creciendo descontroladamente, caóticamente, sin plan, sin objetivo, solo destruir al sistema mismo.
Vamos a destruir esto y ver la vida creciendo y desarrollándose en el cadáver de este sistema.


Mr I

1 comentario:

tuliio0 dijo...

wooow de donde sacaste eso¿¿ me encantó. lo escribiste tu¿ |||||||||||||||: