Comenten o Mueran, malditos consumidores...

viernes, 14 de noviembre de 2008

Terrorismo poético

BAILES INVEROSIMILES EN CAJEROS automáticos nocturnos. Despliegues pirotécnicos
ilegales. Land art, obras terrestres como extraños artefactos alienígenas desperdigados por los
Parques Naturales. Allana moradas pero en vez de robar, deja objetos Poético-Terroristas.
Secuestra a alguien y hazlos felices. Elige a alguien al azar y convéncele de ser el heredero de
una inmensa, inútil y asombrosa fortuna -digamos 5000 hectáreas de Antártida, o un viejo elefante
de circo, o un orfanato en Bombay, o una colección de manuscritos alquímicos. Al final terminará
por darse cuenta de que por unos momentos ha creído en algo extraordinario, y se verá quizás
conducido a buscar como resultado una forma más intensa de existencia.

Instala placas conmemorativas de latón en lugares (públicos o privados) en los que has
experimentado una revelación o has tenido una experiencia sexual particularmente gratificante,
etc.
Ve desnudo como un signo.
Convoca una huelga en tu escuela o lugar de trabajo sobre las bases de que no satisfacen tus
necesidades de indolencia y belleza espiritual.
El arte del graffiti prestó cierta gracia a los laidos subterráneos del metro y a los rígidos
monumentos públicos; el TP también puede ser creado para lugares públicos: poemas
garabateados en los lavabos del juzgado, pequeños fetiches abandonados en parques y
restaurantes, arte en fotocopias bajo el limpiaparabrisas de los coches aparcados, Consignas en
Letras Grandes pegadas por las paredes de los patios de recreo, cartas anónimas enviadas a
destinatarios conocidos o al azar (fraude postal), retransmisiones piratas de radio, cemento
fresco...
La reacción o el choque estético provocados por el TP en la audiencia han de ser al menos tan
intensos como la agitación propia del terror -asco penetrante, excitación sexual, asombro
supersticioso, angustia dadaesca, una ruptura intuitiva repentina- no importa si el TP va dirigido a
una sola o a muchas personas, no importa si va "firmado" o es anónimo, si no transforma la vida
de alguien (aparte de la del artista) es que no funciona.
El TP es un acto en un Teatro de la Crueldad que no tiene ni escenario, ni filas de asientos, ni
localidades, ni paredes. Con objeto de que funcione en absoluto, el TP debe desvincularse
categóricamente de toda estructura convencional del consumo de arte (galerías, publicaciones,
media). Incluso las tácticas de guerrilla Situacionistas de teatro callejero resultan ya demasiado
conocidas y previsibles.
Una seducción exquisita -conducida no sólo por la causa de la mutua satisfacción sino también
como acto consciente en una vida deliberadamente bella- puede ser el TP definitivo. El terrorista P
se comporta como un estafador cuyo objetivo no es el dinero sino el CAMBIO4.
No hagas TP para otros artistas, hazlo para gente que no repare (al menos por un momento) en
que lo que has hecho es arte. Evita las categorías artísticas reconocibles, evita la política, no te
quedes a discutir, no seas sentimental; se implacable, arriésgate, practica el vandalismo sólo en lo
que debe ser desfigurado, haz algo que los niños puedan recordar toda la vida -pero no seas
espontáneo a menos que la Musa del TP te posea-.
Vístete. Deja un nombre falso. Se legendario. El mejor TP está contra la ley, pero que no te pillen.
Arte como crimen; crimen como arte.


Hakim Bey- Caos

1 comentario:

stinki dijo...

conspira y se violento hermosasmente violento genial el texto carnxl saludosumarc